Journal 56: Entrevista a Lucía Ruiz Lafita
Lucía Ruiz Lafita es una chef que se ha consolidado como una de las figuras emergentes de la gastronomía española actual. Fundadora de Delirium by Lucía, un catering de alta gama. Su cocina, de base clásica con influencias mediterráneas y contemporáneas, va más allá del plato para centrarse en crear experiencias únicas.
Desde Cayumas nos interesa el origen de las vocaciones: ¿recuerdas el momento en el que decidiste llevar la cocina a lo profesional creando Delirium Catering?
“Siempre he sentido que la cocina me eligió mucho antes de que yo fuera consciente de ello.
De niña ya encontraba una forma muy especial de expresarme cocinando, era mi manera de reunir y de cuidar a los que me rodeaban. Pero el recuerdo más claro llega en un verano en Alemania. Fui a aprender el idioma y terminé cocinando para una familia. Allí descubrí que aquello que para mí era natural, organizar la mesa, cocinar durante horas, pensar en los detalles.. era, en realidad, una vocación! Mi pasión!!
Más tarde, trabajando en banca en París, con una vida aparentemente “perfecta”, me di cuenta de que echaba profundamente de menos los fogones y me aburría horrores la oficina. De hecho me daba mucha ansiedad estar con números y sin moverme de la silla jaja Y ahí ya tenía claro que quería hacer Cordon Bleu nada más acabar la carrera!!
Así nació Delirium, primero en la cocina de casa de mis padres durante el confinamiento, y después como un proyecto que ha crecido conmigo, con mis miedos, mis sueños y mi forma de entender la vida.”
En un sector tan marcado por el ritmo y la presión, ¿cómo proteges tu creatividad para que no se convierta en rutina?
“La creatividad necesita sin duda aire, espacio y tranquilidad. Por eso intento protegerla alejándome, paradójicamente, de la cocina aunque la verdad que cada vez es más difícil!
La cuido viajando, observando otras culturas, probando sabores nuevos, paseando sin rumbo,n en restaurantes y bueno mucho scrolling jaja La inspiración aparece cuando la mente se abre. De hecho en verano y navidad es cuando más tiempo tengo para pensar y que rumbo quiero llevar.
También la protejo rodeándome de personas creativas, curiosas, sensibles. Y escuchando mucho: a los productores, a los artesanos, a mis clientes, a mi equipo.
Cuando la cocina se convierte solo en producción, se apaga. Mi trabajo es mantener vivo el asombro!”
¿Cómo influyen tus viajes y tu formación internacional en tu cocina actual?
“Lo influyen absolutamente todo. He estudiado y trabajado en distintos países, he cocinado en cocinas muy exigentes, he viajado sin parar. Cada lugar me ha enseñado una forma distinta de respetar el producto, de entender el tiempo, de poner una mesa.
Mi cocina es el resultado de todo eso: de Francia, de México, del Mediterráneo, de la tradición familiar… Me gusta que cada receta tenga memoria. Que cuando alguien pruebe un plato de Delirium sienta que hay un significado, un recorrido y sobre todo que me vean reflejada.”
En Cayumas hablamos mucho de identidad. ¿Cómo definirías la tuya como cocinera y como empresaria?
“Como cocinera, soy profundamente curiosa, apasionada, emocional e intuitiva. Me mueve la necesidad constante de experimentar, de mezclar técnicas y de buscar contrastes, siempre desde una base sólida de respeto al producto, al oficio y a la tradición.
Como empresaria, mi identidad se construye desde la cercanía y el detalle.
Delirium no es solo comida: es una forma de recibir, de acompañar y de crear experiencias que la gente recuerda. Me importa tanto un plato bien ejecutado como una conversación cuidada con un cliente. Por eso pedimos siempre muchísimo feedback, tanto si se trata de un solo bizcocho como de un evento de gran formato, porque creemos profundamente en mejorar, evolucionar y seguir creciendo. Somos muy flexibles, abiertos al cambio y al aprendizaje constante.
Pero, por encima de todo, mi obsesión es que cada proyecto tenga mi sello, mi alma.
Me gusta que todo sea colorido, alegre, lleno de sabor, sin perder nunca de vista la tradición. No soy una persona “moderna” en el sentido frío de la palabra: muchas veces intento cambiar, innovar, romper moldes, pero siempre termino regresando a mis raíces. Ahí es donde me reconozco y donde nace todo lo que hago.”
Desde Cayumas entendemos la artesanía como tiempo, dedicación y respeto por el oficio.
¿En qué momentos sientes que tu cocina se acerca más a lo artesanal?
“En absolutamente todos. Desde la selección del producto hasta el último gesto antes de servir.
En Delirium no tenemos atajos, todo se piensa, se prueba, se ajusta…. Cocinar para mí es un acto profundamente artesanal porque exige presencia, paciencia y sensibilidad. El lujo verdadero está en el tiempo que dedicas a hacer algo bien! Y claro eso se siente en el resultado…”
¿Qué importancia le das a los zapatos en tu día a día?
“¡¡¡Muchísima!!! Los zapatos siempre lo dicen TODO de una persona. Mis zapatos son casi una extensión de mi carácter. Paso muchas horas de pie, caminando, resolviendo, creando, así que necesito comodidad absoluta pero jamás renuncio a la elegancia jajaja.
Unos buenos zapatos te sostienen el cuerpo, pero también la actitud. Cuando me siento bien vestida y eso incluye los pies, me siento más segura, más centrada, ¡más yo!”
¿Qué lugar del mundo te gustaría recorrer con tus friulanes puestas?
“¡¡¡Marruecos!! Me voy en 3 semanas y este modelo es de lo más chic para mi viaje! Perderme por las medinas, cruzar zocos, entrar en riads, observar colores, tejidos, olores… Todo ese universo conecta muchísimo con mi forma de entender la estética, la mesa, la hospitalidad.
Sería el viaje perfecto: friulanes, cuaderno, buenas fotos y mucha gastronomía! Sobre todo desconectar!”