Journal 64: Entrevista a Nicolás Montenegro

Journal 64: Entrevista a Nicolás Montenegro

Nicolás Montenegro es un diseñador de moda español conocido por sus creaciones de alta costura. Nacido en Sevilla, se formó en el Instituto Marangoni de Milán y con el tiempo lanzó su propia firma, destacando en la moda española por sus diseños elegantes y sofisticados que han sido lucidos por diversas celebridades.

Cuando comienzas una nueva colección, ¿prefieres inspirarte en la cultura local, la historia de la moda o en tendencias internacionales?
Hay algo muy particular en mi proceso creativo: casi nunca parto de una tendencia concreta, sino de los recuerdos. Mis colecciones nacen de momentos vividos, de emociones reales que mi mente guarda y a las que vuelvo constantemente para reinterpretarlas y transformarlas en diseño. Suelen ser experiencias ligadas a viajes, a instantes especiales con amigos o familia, a visitas a museos, catedrales, palacios o a etapas de mi vida en ciudades que han marcado mi recorrido creativo como Milán, Londres, París, Barcelona, Madrid o Sevilla. Me inspira mucho la arquitectura, el arte y la atmósfera cultural de los lugares que visito. Para mí, diseñar es una forma de traducir esas memorias en piezas que conecten emocionalmente con las personas.”

¿Cómo defenderías en pocas palabras el papel y el valor de la artesanía a día de hoy?
La artesanía hoy es más necesaria que nunca. Representa el respeto por el oficio, por el tiempo y por el saber hacer que nos enseñaron nuestras madres y abuelas. En el verdadero lujo no caben las prisas ni la producción masiva: caben las manos, la dedicación y el detalle. Frente al fast fashion, cada vez más desgastado, la artesanía vuelve a ser un símbolo de autenticidad. Porque al final, es precisamente en esas pequeñas imperfecciones humanas donde nace la verdadera perfección.”

¿Qué desafíos has encontrado al intentar combinar técnicas artesanales con tendencias contemporáneas de la moda?
El principal desafío no está en la técnica, sino en el tiempo y en el ritmo que exige el mundo actual. Vivimos en una industria acelerada, pero la artesanía necesita pausa, precisión y respeto por el proceso. Integrar lenguajes contemporáneos sin perder la esencia artesanal requiere mucha disciplina creativa: adaptar siluetas actuales, volúmenes o proporciones modernas a técnicas tradicionales hechas a mano. El reto es evolucionar sin traicionar el oficio, y convertir esa herencia artesanal en algo vivo, relevante y deseable para la mujer de hoy.”

¿Prenda que nunca olvidarás haber creado?
La prenda que nunca olvidaré es, sin duda, el vestido de novia de mi hermana. Para mí fue algo muy especial porque ella y yo tenemos una conexión muy profunda, casi de mellizos, a pesar de llevarnos solo un año. Además, tenía un simbolismo enorme: yo fui su padrino, ya que mi padre falleció por COVID, y ese vestido se convirtió en una forma de honrar el amor, la familia y la memoria. En realidad fueron tres vestidos en uno, pensados para acompañar cada momento del día. Estaba cargado de emoción, de historia y de verdad. Fue tan auténtico que terminó haciéndose viral y apareciendo en numerosos medios de moda. Pero más allá de la repercusión, lo más importante fue lo que representó para nosotros.”

¿Tu hotel y tu libro favorito?
Mi hotel favorito es el Palacio de San Benito, en Cazalla de la Sierra. Es un antiguo convento reconvertido en palacio boutique, propiedad de mi amigo Carlos. Para mí es un lugar muy especial porque ahí he vivido momentos de auténtica desconexión, tanto viajando con amigos como compartiendo tiempo con mi familia y mis sobrinos, que para mí son fundamentales. Me gusta volver porque allí siento también esa sensación de hogar, rodeado de personas queridas.

Su decoración, creada por el propio Carlos junto a Amaro Sánchez de Moya, es espectacular y consigue una atmósfera única, donde historia, arte y sensibilidad contemporánea conviven en perfecta armonía.

En cuanto a libro, me quedo con la trilogía Martín Ojo de Plata de Matilde Asensi, y especialmente con Venganza en Sevilla. Como buen sevillano, me encanta releerlo y recorrer después los lugares que aparecen en la novela. Matilde tiene una capacidad extraordinaria para reconstruir la historia con tanto rigor y detalle que incluso los palacios, plazas y espacios que ya no existen parecen cobrar vida de nuevo. Es una lectura que siempre me inspira.”

¿Qué lugar del mundo te gustaría recorrer con tus friulanes puestas?
Más que un lugar concreto, me gustaría recorrer mi propia historia. Volver a caminar todos los espacios que he vivido desde que nací hasta hoy, acompañado de las personas que han marcado mi vida. Lugares donde he aprendido, donde he sido feliz, donde también he caído y he vuelto a levantarme. Me encantaría recorrer esos caminos con mis Friulanes puestos, como un símbolo de viaje, de evolución y de todo lo que me ha construido como persona y como creador. Porque al final, los lugares más importantes no siempre están en el mapa, sino en la memoria.”

¿Cómo diseñarías tus Cayumas perfectas?
Para mí sería muy natural diseñar con Cayumas, porque compartimos la misma filosofía: el respeto por la artesanía y el valor del proceso hecho a mano. Esa cultura forma parte de mi ADN creativo. Me formé en el Instituto Marangoni de Milán y trabajé con grandes casas italianas como Dolce Gabbana, donde la tradición artesanal es sagrada.

Imaginaría una línea totalmente alineada con la esencia de la marca, donde el lujo, la artesanía, la belleza y el estilo convivan en equilibrio. Y por qué no, también una colección especial para novias: calzado artesanal, elegante y cómodo, pensado para una novia contemporánea que quiere sentirse sofisticada sin renunciar al confort.”