Journal 71: Entrevista a Véronique Vaillant von Siebenthal
Véronique es una emprendedora reconocida por cofundar la firma de moda The Label Edition en 2019. Con una trayectoria vinculada al marketing de lujo y una sensibilidad marcada por sus raíces francesas, suizas y españolas, Véronique ha construido una identidad estética basada en la elegancia, la feminidad contemporánea y la producción responsable.
¿Qué te llevó a dar el paso de cofundar The Label Edition y cuál era tu visión inicial del proyecto?
“The Label Edition nació de una búsqueda muy personal. Siempre he sido una apasionada del vintage y admiraba profundamente el nivel de detalle, la calidad de las confecciones y ese savoir-faire casi perdido que encontraba en piezas antiguas. Sentía que ese tipo de artesanía no estaba realmente adaptada a las marcas contemporáneas o que, cuando lo estaba, quedaba reservada a un lujo muy inaccesible.
Quería reinterpretar esa sensibilidad de una manera más actual y accesible: crear un vestuario de calidad, cómodo y versátil, con una atención especial a los detalles y a las terminaciones. Piezas pensadas para durar, fáciles de adaptar a distintos momentos del día, diferentes personalidades y estilos de vida, siempre conservando una elegancia natural y cierta irreverencia sutil.
También era importante para mí ofrecer una moda más cercana, donde el confort no estuviera reñido con el carácter ni con la sofisticación. Creo que hoy las mujeres buscan precisamente eso: piezas con alma, pero también con libertad.
Todo nació de una manera muy orgánica. Creo que simplemente era el momento adecuado y el lugar adecuado para dar vida a una visión que echaba de menos como mujer y como amante de la moda.”
The Label Edition nació con un enfoque digital y de colecciones cápsula. ¿Qué ventajas y retos implica este modelo frente al tradicional?
“The Label Edition nació en un momento en el que el universo digital estaba viviendo una auténtica expansión, y para mí tenía muchísimo sentido construir la marca desde ese lugar.
Siempre me fascinó esa dimensión casi exploratoria de internet: descubrir diseñadores, piezas especiales o propuestas artesanales a las que, geográficamente, no habría tenido acceso de otra manera.
El entorno digital abría un campo mucho más libre, dinámico e internacional. También permitía imaginar una marca desde una perspectiva mucho más visual y narrativa, con una identidad capaz de expresarse de forma más creativa que dentro de un formato retail clásico.
Empezar digitalmente también era una decisión estratégica. Lanzar una marca físicamente implica estructuras mucho más pesadas y costes importantes desde el inicio. El canal online, aunque exige paciencia y constancia al principio, ofrece una libertad enorme: acceso inmediato a una audiencia internacional, crecimiento más orgánico y la posibilidad de construir una comunidad mucho más amplia y diversa.
Gracias al digital y a las redes sociales, la marca pudo darse a conocer mucho más rápido de lo que habría sido posible de forma tradicional. Nos permitió conectar con mujeres de distintas generaciones, sensibilidades y países, y entender desde muy temprano cómo evolucionaban sus deseos y sus maneras de consumir moda.”
¿3 personas y 3 cosas que te inspiren?
“Me inspiran profundamente las personas capaces de conservar su singularidad y evolucionar con el tiempo sin perder nunca su esencia. Figuras como Iris Apfel siempre me han fascinado por su libertad, su personalidad y su capacidad de convertir el estilo en una verdadera forma de expresión.
También admiro enormemente a personas como David Attenborough, por esa sensibilidad y empatía extraordinaria hacia el mundo y la naturaleza. Me inspira profundamente la benevolencia humana y la capacidad de transmitir conciencia con sinceridad y humanidad.
Y de una manera mucho más íntima, mi abuela ha sido una inspiración absoluta. Ella despertó en mí el amor por la estética, los tejidos, los detalles y la moda entendida como una expresión de identidad. Más allá del estilo, me transmitió resiliencia, sensibilidad, curiosidad cultural y una elegancia completamente natural.
Entre las cosas que más me inspiran están la gastronomía, porque la considero una forma de creación capaz de despertar emociones y recuerdos muy profundos; la naturaleza y los espacios salvajes, donde encuentro equilibrio, libertad y claridad; y, sobre todo, las personas en general. Me fascina observar a los demás, sus historias, culturas, maneras de vivir y de expresarse. Creo que gran parte de la creatividad nace precisamente de esa curiosidad constante hacia el otro.”
¿Qué significa para ti la atemporalidad y artesanía en la moda?
“Para mí, la atemporalidad tiene que ver con la capacidad de una prenda de permanecer viva a lo largo del tiempo. Una pieza atemporal no depende de una tendencia pasajera: acompaña distintos momentos, distintas estaciones e incluso distintas versiones de una misma persona.
Es una prenda que permanece en el armario, que no pierde sentido ni identidad con los años. Creo que hoy, más que nunca, necesitamos volver a construir una relación más duradera y emocional con la moda.
Personalmente, ya no me interesa la carrera constante de las tendencias. Me interesa conservar mi personalidad, sentirme cómoda, libre y conectada conmigo misma a través de lo que llevo. Busco piezas con alma, calidad y permanencia.
Y ahí es donde la artesanía adquiere un valor fundamental. Representa el tiempo, la precisión, la sensibilidad y, sobre todo, la dimensión humana detrás de la creación. En un momento donde todo se acelera y donde la inteligencia artificial está transformando tantas cosas, creo que es más importante que nunca reivindicar el valor del trabajo manual y del savoir-faire.
La artesanía no es solamente una técnica; es una forma de memoria, de transmisión cultural y de humanidad.”
¿Cuál es tu hotel y libro favorito?
“Más que un hotel concreto, me inspiran los lugares capaces de generar una verdadera sensación de refugio y reconexión. Espacios donde el lujo no reside en la ostentación, sino en la calma, la naturaleza y la armonía con el entorno.
Un lugar como Son Blanc Farmhouse representa muy bien esa idea para mí. Me atrae profundamente su filosofía autosuficiente y sostenible, el respeto por la tierra y esa manera mucho más consciente de habitar un espacio.
Cuando estoy en lugares así, siento una paz muy particular. Son sitios donde consigo bajar el ritmo, volver a mí misma y encontrar claridad.
En cuanto a los libros, no tengo uno favorito en particular porque mi relación con la lectura es muy intuitiva y bastante ecléctica. Leo mucho según mi estado de ánimo, mi energía o incluso el momento de vida en el que me encuentro.
Últimamente he leído mucho a Haruki Murakami, a Franz Kafka, además de ensayos y filosofía contemporánea. Más que un libro concreto, lo que me inspira es esa capacidad que tiene la literatura de abrir perspectivas y acompañarnos de manera distinta según cada etapa de la vida.”
¿En qué lugar del mundo te imaginas caminando con nuestras Cayumas?
“Creo que precisamente lo que más me gusta de las Cayumas es que son capaces de adaptarse a prácticamente cualquier lugar y momento de vida.
Para mí representan ese equilibrio perfecto entre comodidad, sencillez y sofisticación natural. Son fáciles de llevar, ligeras, versátiles y siempre elegantes. Tienen algo muy libre y espontáneo.
Además, me encanta toda la variedad de colores, tejidos y materiales. Son zapatos que viajan muy bien, que ocupan poco espacio y que terminan formando parte real de la vida diaria.
Por eso me cuesta imaginar un único lugar del mundo donde llevarlas. Me veo caminando con ellas por ciudades, junto al mar, viajando o simplemente en la rutina cotidiana. Creo que justamente esa capacidad de acompañar distintos ritmos y escenarios es lo que las hace tan especiales.”
¿Cómo diseñarías tus Cayumas perfectas?
“Mis Cayumas perfectas serían probablemente una reinterpretación inesperada de la alpargata clásica llevada al universo de The Label Edition.
Me gustaría explorar tejidos poco habituales para este tipo de zapato, jugar con materiales más sorprendentes y darles una dimensión diferente a través del color, la textura o pequeños detalles artesanales vinculados al ADN de la marca. Lo que más me interesa es crear algo singular y elegante, pero que conserve esa sensación de facilidad y naturalidad que hace tan especial a Cayumas.
Más que transformar completamente el modelo, me gustaría reinterpretarlo a través de nuestra sensibilidad estética: una mezcla de detalle, carácter, comodidad y cierta irreverencia refinada. De hecho, es algo sobre lo que estoy reflexionando mucho actualmente.”